Carbomex: La Industrialización de la Nanotecnología

Hemos hablado anteriormente de las ventajas de la nanociencia, pero ¿por qué no pensar en la industrialización de ésta? Cada vez más y más empresas a nivel mundial han decidido emprender y comenzar a utilizar esta tecnología para mejorar sus procesos o productos.

Es importante mencionar que, como en todos los casos, la implementación de una nueva tecnología requiere previa investigación para determinar los alcances y los potenciales riesgos. Sin embargo, en términos de innovación, el uso de la nanotecnología en los procesos productivos puede detonar grandes ventajas. En una entrevista con el Ingeniero Thomas Antoine Espinoza López (Director General de Carbomex S.A. de C.V.), nos comenta sobre los principales retos a los que se ha enfrentado a lo largo de su emprendimiento y cómo está ayudando Carbomex a la industrialización de la nanotecnología.

- Ingeniero Thomas, ¿qué es Carbomex?


Carbomex somos una empresa en la que llevamos la nanotecnología a la vida diaria. Desde que nos fundamos en el 2016, no solo fabricamos productos basados en nanotecnología, sino que también, buscamos inspirar el uso de la nanociencia para generar agentes de cambio y así mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad. Para el 2025 queremos ser la empresa ícono de la ciencia mexicana que desafía a la tecnología para su aplicación en los retos de la sustentabilidad y su aplicación a los negocios. Actualmente, somos uno de los productores de nanomateriales más grandes de México y contamos con una capacidad de producción de cuatro toneladas mensuales y ventas tanto en México como en el resto de Latinoamérica.


- ¿Cómo comenzó y cuáles han sido los principales retos?


La historia es larga y estamos en constante evolución. Pero nuestro motivador fue la inquietud que provoca estudiar nanotecnología y no saber si habrá trabajo al salir de una carrera tan demandante. Convencí a algunos compañeros de la universidad en el mensaje de que necesitamos crear trabajo para especialistas como nosotros, estamos convencidos de que la nanotecnología va a cambiar el mundo y que México no se podía quedar atrás.

A diferencia de otro tipo de negocios emergentes como las llamadas “startups” que buscan ser rápidamente escalables, un laboratorio para la producción de nanomateriales no es sencillo, se requiere una inversión exhaustiva y mucha perseverancia para que pueda tener éxito. Nuestra principal motivación son los resultados y las oportunidades de lo que podemos aportar a nuestros clientes, volvernos el “arma secreta” sobre como resolver problemas técnicos en campos en los que la nanotecnología es el único actor que tiene oportunidad.

- ¿Cómo está ayudando Carbomex a la industrialización de la nanotecnología?

Más allá de solo tener una capacidad de producción exageradamente grande e inerte, la mayor parte de nuestros productos o negocio se basan en trabajo intelectual y filosófico, queremos cambiar como es que hacemos ciencia todos los días en el laboratorio. Hemos diseñado metodologías de trabajo y mejora continua en la que nuestros investigadores deben tener una perspectiva financiera y sobre el mercado para empezar a diseñar verdaderos aportes en el laboratorio. Creamos un sistema de incubación de proyectos de investigación y desarrollo en el que podemos crear productos en cuatro semanas para darle a nuestros clientes las herramientas para una toma de decisiones contundente.

- ¿Cuáles son los planes a futuro?

En el futuro de Carbomex hay planes sobre modelos de dropshipping, fabricación de equipos de producción de nanomateriales, la inclusión de la nanotecnología en el sector inmobiliario y la incubación de más empresas que puedan tener vínculos con nuestra filosofía de trabajo.


Ingeniero Thomas Antoine Espinoza López (Director General de Carbomex S.A. de C.V.)

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