Nanotecnología y Salud: Nanocurcumina

El alimentarse adecuadamente resulta indispensable para llevar una vida sana y prolongada, tenemos alimentos que aportan un mayor beneficio a nuestro cuerpo que otros. Tal es el caso de la cúrcuma, una hierba utilizada ampliamente en los platillos del sudeste asiático como polvo de curry. Dentro de la cúrcuma, encontramos una diversidad de sustancias benéficas para el ser humano; entre ellas la curcumina, la cual está presente, principalmente en los rizomas de la planta.


Estudios científicos le atribuyen diversos beneficios como tratamiento para diferentes trastornos, por ejemplo: desórdenes hepáticos, biliares, reumatismo y problemas inflamatorios. Incluso, la curcumina se encuentra avalada por el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos de América (National Cancer Institute en inglés) como quimioterapia de tercera generación. La manera en que trabaja esta sustancia es que induce la muerte de la célula cancerígena e inhibe la proliferación del cáncer por modulación de vías de señalización celular, esto implica una serie de reacciones químicas en las que un grupo de moléculas de la célula trabajan juntas para controlar las funciones celulares (Sun et al, 2012).

Con todos los beneficios previamente mencionados, entonces, ¿cuál es la relación que guarda la curcumina con la nanotecnología? Existen varios procesos en el cuerpo humano que dificultan la eficacia de estos beneficios, como una baja absorción debido a una baja solubilidad en los jugos gástricos o una alta metabolización; incluso si se aplica de manera intravenosa. Además, la molécula de curcumina se degrada fácilmente ante cambios de pH, temperatura y la presencia de oxígeno y luz.


Es aquí donde entra en juego la nanotecnología, ya que protegiendo la molécula del ambiente, modificando su transporte e incrementando su biodisponibilidad en el cuerpo, se puede incrementar su eficiencia. Por lo tanto, se han planteado diferentes mecanismos que ayuden a mejorar su biodisponibilidad, entre las que se encuentran nanoemulsiones, nanopartículas, liposomas y micelas de tamaño nanométrico.


En la actualidad, existe una marca de suplementos llamada NANOFIX, la cual promueve una serie de productos con base nanotecnológica y que está conformada por científicos chilenos encabezados por Felipe Oyarzún y Andrew Quest. Dentro de sus productos podemos encontrar suplementos alimenticios que contienen una tecnología denominada "Nanocurcumina", la cual es una tecnología desarrollada en la Universidad de Chile y transferida a la start up Matchetune, donde solubilizan la molécula de curcumina, la logran llevar hasta tamaños inferiores de 220 nanómetros y es protegida por una nanoestructura.

Esta variedad de productos nos demuestra que el uso de la nanotecnología cada día está más cerca de ser tan frecuente como cualquier otro que podamos encontrar en el supermercado el día de hoy. De igual manera, nos da el ejemplo de que la ciencia desarrollada en las universidades puede ser transferida a empresas y crear una oportunidad de negocio.


Referencias:

  • Sun, M., Su, X., Ding, B., He, X., Liu, X., Yu, A., Lou, H., & Zhai, G. (2012). Advances in nanotechnology-based delivery systems for Curcumin. Nanomedicine, 7(7), 1085–1100. https://doi.org/10.2217/nnm.12.80 .

  • Moniruzzaman, M., & Min, T. (2020). Curcumin, Curcumin Nanoparticles and Curcumin Nanospheres: A Review on Their Pharmacodynamics Based on Monogastric Farm Animal, Poultry and Fish Nutrition. Pharmaceutics, 12(5), 447. https://doi.org/10.3390/pharmaceutics12050447


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